miércoles, 25 de febrero de 2015

Hemorragia cortada


Por lo visto, el enfermo ya ha salido de la UCI y está en planta estable. El Real Madrid ha encadenado un par de victorias balsámicas que le han servido para quitarse ese tufillo a equipo previsible y desganado. Las sensaciones empiezan a ser otras y la hemorragia se ha cortado para alegría de los aficionados madridistas. Hasta el clásico del Camp Nou el 22 de Marzo no debería haber mayor problema para solventar lo que queda, sin exigirse demasiado y manteniendo el colchón de 4 puntos que pueden ser vitales al final del campeonato.

Estas victorias ante Schalke y Elche han sido tan cómodas como el resultado indica. Y han hecho coger al equipo confianza en sí mismo; y de paso disipar dudas en cuanto a rendimiento y actitud en el campo. Cual fue la sorpresa, principalmente notoria en el primer tiempo en Elche, de ver a los blancos correr de nuevo, presionar y moverse como sucediera hace casi tres meses. Entonces el problema no es físico, sino de ¿compromiso? Más alivio que preocupación por mi parte, porque eso significa que la energía les puede llegar hasta final de temporada... si ellos quieren. Ancelotti es el apaciguador y el que tiene que sacar esas ganas de triunfar del grupo.

Me da que ha tenido que ver bastante el desahogo del brasileño Lucas Silva al resto del bloque. Correcto en cada minuto de juego que ha tenido, guarda bien la posición, pasa sin complicarse, cubre los huecos y no se arruga al entrar a defender. Kroos lo ha agradecido una barbaridad y no es casualidad que al mediocentro alemán se le vea más liberado ahora. Es como si el organigrama táctico del Madrid tuviera una filtración en la posición de medio por la derecha, y se desangrara por ese punto. El ataque y la defensa no basculaban de forma acompasada, porque tanto Khedira como Illarramendi no eran ni siquiera cumplidores en esa ubicación. Ahora entiendo a Carletto, que no los quiere ni para los minutos de la basura. Es lo que se ha demostrado en estos dos partidos, equilibrio. A partir de ahí se puede construir el buen juego.

Pero si bastante se ha notado la presencia de un jugador como Lucas Silva, no vamos a decir menos de uno de los mejores centrales del mundo, Pepe. Es increíble la importancia en la defensa del Madrid de este hombre, y como hace mejor a Varane a su lado. Tener a un tio que corta y suelta el balón cada vez que el ataque rival merodea el área es impagable. Impone la ley marcial en su territorio y rara vez falla. Ha sido una recuperación determinante para el once blanco. Tras ver el cambio de imagen por la entrada de estos dos futbolistas en el esquema, lo que me hace pensar es que la vuelta de Luka Modric será una aportación magnífica para recuperar esa velocidad de pase, fluidez y frescura en el cesped.

Aparte el otro día en Elche, Cristiano estuvo más suelto y pareció estar en mejor forma, gran testarazo a las redes el suyo. Muy necesarios esos goles que nos han faltado últimamente. Y que decir de 'el mago' Isco, el tipo más descarado y brillante del Real Madrid. Hace jugar a los compañeros, y es el único que da ese punto de movilidad y cambio de ritmo cuando todos los demás están parados mirando. Merece la pena ver sus partidos, sólo por contemplar como maneja el cuero y deslumbra a la afición rival. Ya lo anticipé hace tiempo, este chico con continuidad, va a estar entre los mejores para el Balón de Oro. Además mención especial merece el sacrificio, ahora sí, que está mostrando el galés Gareth Bale, no para de correr arriba y de vez en cuando se suma también a ocupar posiciones más retrasadas para defender. Es lo que se le pedía, que fuera uno de los que tomara las riendas, y se empieza a intuir que es capaz de ello.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Úlcera madridista


En el ambiente se palpa la tensión de un equipo desinflado y acuciado por las bajas. La realidad tiene un color gris ceniza que no tiene visos de mejorar, por lo menos a corto plazo. Esta situación provoca confusión en los jugadores y desilusión en la afición. Confusión porque ya no tienen dentro esa seguridad, conscientes de que la frescura con la que se desenvolvían se ha difuminado en este 2015. Desilusión en los parroquianos madridistas porque ven al club de sus amores con una palidez inusual, que ha caído en picado por un precipicio sin salientes a los que agarrarse. La sombra del ex- entrenador portugués Carlos Queiroz (mal augurio los Carlos, toquemos madera)  planea sobre el Bernabéu como el buitre leonado planea sobre el animal moribundo, a punto de derrumbarse para convertirse en carroña del ave que desde lo alto divisa. La derrota humillante contra el Atlético de Madrid, en otro tiempo vecino cómodo y ahora bestia negra, ha sido el golpe de gracia que ha hundido los egos de un vestuario marchito.

No suelo ser catastrofista, porque si hay que tener esperanza en un equipo de fútbol, ese es el Real Madrid, pero da mala espina que coincidida el bajón blanco con el despegue blaugrana. Necesitamos sacar los partidos del próximo mes adelante por lo civil o por lo criminal, jugando de forma pésima, remontando, ganando en el último minuto de penalti injusto, lo que sea pero aguantando arriba... Es necesario mantenerse bien colocados para optar a Liga y Champions. Tras este mes, recemos que no tan fatídico como se prevee, irán incorporándose jugadores como Modric y James que proporcionarán ese balón de oxígeno vital a gente como Kroos y Cristiano. Especialmente incisiva en la marcha del conjunto ha sido la carencia de fuelle de estos dos futbolistas. Es de lo más lógico que se note a nivel global la desaparición en el juego del hombre que aportaba orden y ritmo al partido. El inicio del ataque y de la defensa se sustentaba en el rubio alemán. Si a eso le unimos la falta de tensión y velocidad de nuestro abrelatas particular CR7, nos queda un bloque sin sus dos principales pilares, el que jugaba y el que enchufaba.

Hasta el sempiterno Casillas vuelve a fallar de nuevo, sus dudas aún latentes vuelven a salir a la superficie y se contagian a todo jugador merengue o aficionado sobre el campo. Isco está dando los últimos coletazos de ayudas en defensa, debido a que el chico no puede multiplicarse y correr hacia todos lados. El desánimo también ha alcanzado al 'pitbull' Carvajal que no está ni la mitad de participativo que antes. En estos momentos difíciles deberían dar la cara gente de refresco como Keylor Navas, Varane, Nacho, Jesé o Chicharito. Sin embargo la falta de minutos en competición les ha dejado faltos de moral y estériles para el reto que supone cambiar la cara a este Madrid. Illarramendi, Khedira y Coentrao ni están ni se les espera, la salida en Junio sería lo más conveniente. Illarra quizás debería foguearse fuera un par de años para madurar, pero los otros dos no tienen ningún valor útil. A Lucas Silva no se le puede pedir mucho porque es el recien llegado y no debería comerse el marrón. Aunque a la espera de Modric, la pareja de Kroos debe ser el brasileño de largo. En la delantera Gareth Bale pone ganas, pero no ejerce la función de agente determinante para resolver partidos, razón por la cual se le fichó en una operación multimillonaria. Es hora de que coja la responsabilidad.

El caso de Cristiano Ronaldo, nuestro jugador franquicia es especialmente grave para nuestros intereses. Ya no se sabe si es por la ruptura con la modelo rusa Irina Shayk, si todavía tiene la rodilla afectada por algún tipo de lesión o si físicamente le pesan las piernas de tanto partido sin descanso. Desde mi punto de vista no creo que romper un noviazgo influya tanto a la hora de correr o moverte en el campo, o que se note hasta tal punto. A parte descansó un par de partidos por la tarjeta roja en Córdoba y su influencia en el juego madridista contra el Deportivo de la Coruña fue nula. Descartando estos dos motivos y conociendo como el jugador quiere estar siempre alineado sin descanso, es más que probable que el tema sea que esa rodilla no se ha recuperado como debiera. Aquí entra en escena Ancelotti, que además de no haber hecho las pertinentes rotaciones a tiempo, no es capaz de ver que quienes juegan por decreto ley están asfixiados. Los titulares deben ser hombres con compromiso en buen estado de forma. Esto tiene que ser el primer mandamiento de un entrenador y hacer lo contrario es injusto a todas luces. Bien es cierto que es más fácil decirlo que hacerlo y de vestuario para afuera todo parece muy sencillo, a pesar de ello como Carletto no cambie la actitud es imposible que suene la flauta dos veces como la pasada temporada. Hoy jugamos en octavos contra el Schalke en nuestra competición fetiche. ¿Seguirá la úlcera sangrando o empezará a curarse?