jueves, 21 de mayo de 2015

Ha tocado cruz


El pasado año lanzamos la moneda de níquel y tocó cara. A estas alturas el Real Madrid superó la eliminatoria ante Bayern y se cargó al Barça en la final de Copa del Rey. Esta temporada ha tocado cruz y hemos sucumbido ante el conjunto italiano de la Juventus, perita en dulce del sorteo de semifinales de la Champions. Quiero decir que el año anterior, un grupo unido remó hasta el final y por un par de detalles o buena fortuna (necesaria siempre) nos llevamos dos trofeos. Pero las sensaciones y dudas con el equipo eran similares a las de este curso que termina. Llegamos justitos de fuerzas y de juego, sólo que esta vez la moneda cayó del lado menos deseado. Los títulos cubren los defectos con un manto cálido y reconfortante, y sobre esa protección nos acurrucamos erróneamente.

La segunda vuelta de la 2014/2015 ha sido un despropósito a todas luces. Los dos principales responsables tienen nombre y apellidos, Carlo Ancelotti e Iker Casillas. Uno por no gestionar la plantilla acorde a un técnico de su prestigio y experiencia. El otro por no aceptar que el talento y el físico nos abandona a todos algún día. Aparte la tripleta atacante ha sido tan inocua ante la portería rival desde Enero como lo fue de devastadora anteriormente. Una vez que la BBC dejó de tener la puntería habitual, el equipo se diluyó al jugar con 3 jugadores menos... 4 perdón, se me olvidaba la estatua de sal de la portería. Bale ha realizado una temporada penosa, incluso no parecía un jugador de fútbol. Algo no cuadra en su cabeza aquí, ya sea la posición en el campo o el fútbol español. Y Benzema sigue siendo ese muchacho indolente que deja brillos de su calidad en algún partido suelto, pero que no posee esa regularidad vital para un Real Madrid.

Lo de Cristiano ya empieza a chirriar. El jugador franquicia de la plantilla madridista se deja la piel para meter un hat-trick al Español y aumentar su cuenta goleadora individual, sin embargo contra Atlético o Juventus, momentos cruciales donde aparecen los grandes futbolistas, éste se volatiliza. Sabemos que CR7 es egoísmo puro, y a veces eso es positivo porque le hace ser ambicioso, pero debería celebrar menos goles insulsos cuando sabes que has perdido todos los títulos. Ese tipo de actitudes sientan bastante mal, porque parece que le da prioridad a sus records individuales... y tengo que decir que creo que así es. Es hora de que alguien le diga que el Madrid es mucho más grande que él y que existen compañeros y afición. Debe jugar de 9 y no tirar las faltas, si se niega a esta petición lógica, debería marcharse porque no es sano para el equipo y lo lastra. Ni Bale ni Isco juegan donde más rinden por Cristiano. Fuera del área el portugués se ha vuelto estéril. Tiene que volver a ser el que marcaba diferencias.

El futuro se antoja incierto y borroso. Suena con fuerza Rafa Benítez para sustituir a Carletto. Reconozco que nunca he sido fan del entrenador español. Es táctico y defensivo, sus equipos no juegan de forma vistosa, pero son efectivos. A su favor, que hace bastantes rotaciones y que no cree en alinear por decreto, es serio y exige bastante a sus jugadores. Un tufillo a Mourinho me viene a la nariz al hablar de este entrenador. Los titulares del vestuario del Madrid están encantados con Ancelotti, porque no les exige el 100% y porque les da manga ancha para hacer lo que les convenga, lo que repercute en falta de tensión y la no consecución de títulos. ¿Un vestuario acomodado y un míster duro? Combinación peligrosa, puede servir para una temporada, no para dos. Esta historia ya la hemos vivido y me pongo de parte del entrenador siempre. Tengo mejores vibraciones con Jürgen Klopp (ex Dortmund), por el simple hecho de que es más equilibrado, mano firme pero adaptada a sus jugadores. Veremos que acontece.



lunes, 11 de mayo de 2015

Todo a una carta


Encaramos un partido vital para acceder a la final de la Champions League y soñar con la posibilidad de ser el único equipo en repetir título por segundo año consecutivo. Para cada uno de los madridistas que poblan este planeta, ese encuentro se puede convertir en el último donde el club pelee por conseguir un título grande esta temporada. La Liga tiene al Barcelona como campeón virtual, sólo a falta de la puntilla. La Copa del Rey, salvo milagro divino, también será suya. No es por desmerecer al Athletic de Bilbao, pero no apostaría ni un euro a la victoria de 'los leones', con una discreta campaña y en feudo azulgrana, me atrevería a decir que será una victoria cómoda para los culés. Con el doblete del Barça enfriándose en la nevera, esperando a ser descorchado y el pase a la final de Berlín en la mano, sólo puedo decir que tenemos una ocasión única de chafar su exitosa temporada con un puñetazo llamado 'Undécima'.

Llegamos muy justos de fuerzas y de efectivos, quizás en una hipotética final se puedan juntar Kroos, Modric, James e Isco, el mejor centro del campo del mundo en mi opinión. Pero ya llegará Ancelotti para destrozar nuestras ilusiones y colocar a Bale arriba en la derecha. Horrible la actuación del galés esta campaña, no tiene incidencia ninguna en el juego. Al principio de Liga comenzó participando y destacando algún partido, sin embargo la posición inversa en el terreno de juego ha acabado por minarle la moral, castrando sus enormes cualidades futbolísticas. Error del entrenador a todas luces. Ya que no quiere reubicarle, debería sentarle; para ser un revulsivo en la segunda parte. Si Gareth continúa en esta situación, los pitos del Bernabéu le hundirán aún más, por lo que yo propondría una posible salida del club. Debido a que Cristiano es indiscutible para muchos y ocupan la misma demarcación.

Aunque también tengo doble ración de críticas para el de Madeira, el cual ha bajado su nivel de manera ostensible. Coincidiendo en el tiempo, casualmente o no, con la ruptura con la modelo rusa Irina Shayk y la consecución de su tercer Balón de Oro. Es lamentable el número de oportunidades desperdiciadas en los tiros de falta del luso, prácticamente todas fuera o a la barrera. El propio Bale es un lanzador excelso, James tiene un guante que recuerda a las bananas que chutaba Beckham, inclusive Toni Kroos ejecuta misiles teledirigidos a la red. Pero con CR7 ahí en el campo, la mayoría son suyas y nadie es capaz de hacérselo ver. Fuera del área no se mueve con soltura con el balón controlado, últimamente le veo torpe y perdiendo el cuero a menudo. Le mantendría en el equipo sólo de delantero centro al uso, lo que es un 9 rematador de toda la vida. Eso se le da de lujo y cumple a la perfección gracias a su hambre de gol y su capacidad física.

Aparte está el eterno asunto Casillas, del cual cada vez más gente se empieza ya a dar cuenta que no es el que era. He escuchado a más aficionados y periodistas bajarse del carro. Están viendo que no pueden defender lo indefendible y obvio. Casillas es un portero sin confianza y la pérdida de reflejos está mostrando sus muchos defectos. Él sigue empeñado en pensar que está entre los mejores, cuando la realidad es que canta más que el sobaco de un albañil en pleno mes de Agosto. Raúl González se fue de forma digna como un señor y aceptó que ya no estaba en plenitud para jugar en el Real Madrid. Casillas, en vez de salir con la cabeza bien alta, se va marchará con el olor que desprende un cadáver putrefacto de ex-portero y la afición malhumorada por agarrarse a la titularidad, haciéndonos perder varios puntos por sus errores. Otros también tienen la culpa de esta temporada, entre ellos el técnico, pero un portero es mucho más determinante que un jugador de campo. Su papel se asemeja a la pieza del rey en el ajedrez, una vez le tienen en 'jaque mate' se acabó la partida.


Dimos una imagen corajuda y de testiculina ante el Valencia. Aunque no nos bastó para nuestro objetivo de continuar batallando el campeonato doméstico; los fallos del meta y la defensa nos privaron de ello. No sé si el miércoles será suficiente con el arrojo para eliminar a la Juventus, porque estamos bastante faltos de control del juego y fluidez en el pase. Una vez en la final berlinesa del 6 de Junio, puede lanzarse una moneda al aire. Lo suyo es plantarse allí para darlo absolutamente todo. Porque incluso en los peores momentos, no hay que olvidar que somos el Real Madrid.