lunes, 13 de julio de 2015
Decisión tardía
Por fin el hasta ahora capitán del Real Madrid ha cogido el petate y pone rumbo a Portugal en busca de nuevas aventuras. Se ha hecho larga la espera para un buen número de madridistas que deseábamos que saliera del club. Más porque no había quien le arrancara de la titularidad, que porque filtrara a sus amigos de la prensa cualquier disputa interna del vestuario. Ha llegado la hora de que haya un portero en condiciones salvaguardando nuestros intereses. Alguien que salga por alto, que se muestre seguro en los córners y que sepa usar los pies además de las manos. Convencido estoy de que el equipo va a mejorar en esa parcela. Los últimos años, ya sea por la convulsión producida por Mourinho o por la desconfianza adquirida por la edad, Casillas no era ese cancerbero que sacaba balones milagrosos de gol. Esto unido a sus errores, los cuales nunca corrigió, han hecho de él un arquero mediocre.
No le ha ayudado en cualquier caso tener a la prensa siempre de su lado. Lo que él pensó que eran amigos, por darle palmaditas en la espalda y venerarle, diciéndole lo bueno que era, fue lo que finiquitó su carrera en el Madrid. Los mismos periodistas, sin saberlo, son los que han cogido las palas para cavar la fosa donde yace ahora su alma madridista. Él siempre ha creído que es el mejor portero del universo gracias a su entorno de aduladores, los cuales sólo buscaban su beneficio en forma de filtraciones de la boca del guardameta de Móstoles. He escuchado prácticamente a todos los medios echar mierda al presidente y al club por el trato ofrecido a Casillas. Claro está que ellos se quedan sin una fuente de confianza, dentro del club que genera más noticias en España y alrededor del mundo. Pero no es razón para actuar como hienas sarnosas y morder la mano que realmente les da de comer, el Real Madrid.
Lo peor de todo es que salvo un 30% de la ficha, el club le pagará hasta el último euro para completarla en los próximos dos años, amén de otros conceptos de viajes y condiciones que ha incluido el representante del futbolista. Pongo el ejemplo de Zidane, que perdonó su último año de contrato porque es un tipo honesto y no se vio para ejercer su profesión al máximo nivel. Un señor. Iker en cambio, entre tanta rosa no ha visto las espinas, y no ha pulido esos defectos que tenía como portero para continuar en la élite. Culpa de su séquito de parásitos. No hay más ciego que el que no quiere ver. Me da rabia pensar que podía haberse ido con la cabeza bien alta y sin esta mancha final. Le hubiese bastado con dar un paso atrás y reconocer que su mejor momento había pasado. Ahora es tarde para recapacitar, sólo queda tiempo para mirar en su interior y arrepentirse algún día. Humildad.
A pesar de todo, hay que reconocerle su trayectoria en el club. Posiblemente ha sido el mejor portero de la historia del Real Madrid y de los mejores del mundo. Paradas increíbles, que nos han hecho frotarnos los ojos más de una vez y corear su nombre. Varios títulos nos ha dado, atajando balones que se colaban en la red. Es probable que en unos años nos quede un mejor recuerdo del que tenemos ahora mismo de él, acabado y sin asumirlo. Como capitán, no tenía madera de líder como otros, para guiar al resto a luchar en ciertos momentos críticos de la temporada. Sin embargo, parece una persona agradable y se ganaba la confianza de algunos de sus compañeros. Puede que Oporto le motive para dejar una última buena imagen en el mundo del fútbol. Eso espero de corazón. Gracias por todo Iker... pero respeto al club que tanto te ha dado.
lunes, 6 de julio de 2015
Cuestión de prioridades
Me entrego de nuevo, tras un parón vacacional, a plasmar mis impresiones madridistas sobre un tema candente; que no es otro que el caso Sergio Ramos. El de Camas siempre ha hecho gala de su madridismo sin condiciones... hasta ahora. Hay que tener en cuenta que tiene un representante, que aunque sea su hermano, busca más su bien propio en forma de jugosa comisión que la felicidad de su representado. Ramos confía en la familia más que nada en el mundo, y cree erróneamente que su hermano mira exclusivamente por los intereses del central sevillano. Sergio es un buen chico y un buen jugador de fútbol, racial y con un coraje por encima del resto, aunque en contraposición tiene una inteligencia por debajo.
Ramos siempre ha querido jugar en el Madrid y en cada declaración que se le ha escuchado ha elogiado el club y su intención de retirarse aquí. Pero el central ha sido mal aconsejado por su entorno y su cabeza ha sido vapuleada con agasajos de familia y periodistas alabando lo bueno que es y lo que realmente merece económicamente. Su representante estuvo 'negociando' en Manchester con United y City, en medio de la eliminatoria de Champions entre Real Madrid y Atlético. Tanteando el terreno nada más, sólo para saber que cantidad le ofrecerían de ficha estos dos equipos para luego ir con el cuento a Florentino. Su estrategia estaba basada en mostrar en las narices del presidente lo que otros equipos le pagarían a Ramos, para que Florentino se lo igualase, o por lo menos se acercase lo máximo posible. Craso error.
Como el cociente intelectual del señor Florentino Pérez es bastante válido, él sabe que Ramos se quería quedar en el Real Madrid, sabe que por un defensa central no va a llegar a la cantidad de 10 millones limpios por temporada y sabe que todo era una estratagema para sacarle los higadillos al Madrid. Farolazo de los buenos bien visto por el presidente. Ahora el jugador se encuentra en la tesitura de quedarse con cara de tonto y pedir perdón por la jugarreta, para que el club de sus amores y la afición olviden pronto tamaña avaricia. O por el contrario, no quebrantar su dignidad, tirar adelante con la historia y acabar como su amigo Di María; triste como una polilla encerrada en un armario vacío.
El asunto es que Ramos siempre ha creído que es mejor jugador de lo que realmente es y por dicho motivo piensa que merece lo que demanda. No tiene en cuenta que en varias ocasiones hace un penalti y sale expulsado o le ganan la espalda tirando la línea del fuera de juego de manera lamentable. Sin embargo, mirando los centrales que hay por Europa, también creo que está entre los 10 mejores. Nos da tanto como nos quita, por lo que a veces dan ganas de abrazarle o mandarle al agujero más profundo del averno. No es viable que cobre ese montante como ficha, porque los dos o tres jugadores que rondan esa cifra es debido a que tienen contratos de publicidad y marketing muy suculentos, que hacen sufragar tales gastos de manera mucho más cómoda; realmente ellos mismos se costean parte de esos salarios mediante los derechos de imagen. El futbolista andaluz no dispone de ese tipo de contratos.
Esta historia ya la hemos vivido con Robinho, Özil y Di María. Acaban mohínos en ciudades inglesas donde las nubes y la lluvia son una constante y el sol aparece muy de vez en cuando. Sigo creyendo que Ramos se quedará, le quedan dos años de contrato, él sabe que el órdago no ha salido como él esperaba y que Manchester no es santo de su devoción. Renovar por esos 7,5 millones que le ofrecen... no sé si lo hará. En mi opinión merece menos. No veo a Sergio Ramos y Pilar Rubio hablando en inglés, es contranatura. Toca elegir, seguir viviendo de manera cómoda y apacible en una ciudad, un equipo que te atraen, a base de tragarse su orgullo y cumplir la penitencia de la afición. O emprender una aventura arriesgada sin un rumbo determinado, por la que hasta sus tataranietos podrían tener la vida resuelta. Entiendo que desee el último contrato de su vida y el gol de la Décima siempre quedará en nuestra retina, pero el Real Madrid está por encima de cualquier jugador. Hay cosas más importantes en la vida que el dinero. Cuestión de prioridades.
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