jueves, 18 de septiembre de 2014
La función debe continuar
En tres partidos la confianza que había depositada en el Real Madrid ha sido fulminada por los resultados acontecidos hasta este momento. Recuerdo que tras la Supercopa éramos un equipo que iba a marcar una época, un nuevo ciclo de victorias y reinado en Europa y el campeonato doméstico. Pues bien, tras la imagen ofrecida ante Real Sociedad en Liga y Atlético en Supercopa de España y en Liga también, las sensaciones de que el equipo no está fino han hecho llevarse las manos a la cabeza a la mayor parte de la afición y prever una temporada aciaga y sin títulos.
Es cierto que se han ido dos piezas clave en el mediocampo, sin embargo también lo es que la pretemporada en Estados Unidos fue una pantomima para obtener ingresos. El bajón físico es evidente y esperemos que en un mes y medio a lo sumo se pongan a tono y podamos vislumbrar lo que estos jugadores pueden dar de sí. Porque cuando les da por correr, presionar y estar centrados, el juego sale a la luz y aparecen esas máquinas de hacer fútbol con las que tanto disfrutamos.
Complicado que Ancelotti vaya a dar su brazo a torcer y equilibrar el sistema colocando un mediocentro defensivo, como confiar en Illarramendi o probar ahí al galo Varane; decisión por la cual costaría menos alcanzar el objetivo de la victoria. Admiro su testarudez en tratar de cuadrar en el once titular a Cristiano, Bale, Benzema y James; si consigue buenos resultados así, chapeau por él, pero mucho me temo que le va a costar muchos puntos importantes de los que luego se puede arrepentir al final de la campaña. Aquí subyacen mis primeros síntomas de desconfianza hacia el míster.
Hablando del ataque, Bale no aparece casi nada, más que para perder el balón en banda derecha. Cada vez se siente menos cómodo en ese lado y este tipo de situaciones que no percibe el entrenador es muy frustrante para los aficionados que ven como se desaprovecha su talento. En el partido contra el Basilea vi a un Benzema entregado a la causa durante unos cuantos minutos, parece que los recientes pitos de la grada le están haciendo espabilar y enterarse que como no corra y se sacrifique le queda mucho tiempo por delante de oír el mismo 'sonido de viento' del Bernabéu. Siguiendo con la famosa BBC, Cristiano está tremendo cada vez que se aproxima por banda derecha, desde esa posición juega más para el equipo porque usa su pierna buena (la diestra) para buscar el centro y el pase al compañero, además de tener mejores opciones para atreverse a encarar y regatear al contrario; se agradece ver a un Cristiano solidario. Que bueno sería contemplar a cada jugador en su posición como antaño y no a banda cambiada para buscar el tiro con el pie bueno. Como mínimo deseo que durante los partidos siga esa permuta de bandas entre CR7 y Bale.
A James se le pide por lo menos que esté participativo y que se sacrifique, cosa que está haciendo, luego si recuerdas que ha costado casi 80 kilos pues se te empieza a hinchar la vena del cuello a cada ocasión perdida o jugada donde no demuestra su el valor pagado por él, sin embargo su precio real no es ese, la inflación se produjo por la necesidad y los contratos de publicidad e imagen; el colombiano no tiene la culpa. El chico tiene ganas, de vez en cuando se atisba su gran calidad y esto sólo acaba de empezar. Como decía el gran Freddy Mercury, 'Show must go on'.
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No tardaremos en saber si James, después de su golazo al Coruña, es una de esas figuras intermitentes que acaban siendo moneda de cambio, que en el Madrid son legión, o, dada su juventud se convierte en un jugador de proyección histórica, valga el ejemplo del gran Cristiano Ronaldo. Problema distinto es el de armar un equipo, en el caso del Madrid siempre tiene que ser una formación que conquiste títulos. En todos los grandes equipos se produce un hecho significativo que es el siguiente: cada jugador admira a todos y cada uno de sus compañeros. Si esa confianza o admiración se pierde (puede ser tanto en un jugador como en una línea, no digamos si la desconfianza la provoca el guardameta) la inseguridad se extiende y el equipo zozobra. En la cuarta jornada nuestro querido Real Madrid está entre los equipos más goleados, sólo le superan el Coruña y el Rayo. No digo más, a buen entendedor....
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