jueves, 16 de octubre de 2014
Se acabó lo que se daba
Que poco me gustan los parones de selecciones, no suelo tener mucho interés porque España habitualmente se clasifica 'con la gorra', incluso se puede permitir algún tropiezo ocasional. Y para qué engañarnos... me aburre y no juega casi nadie de mi club. Quitarnos nuestro pan de cada fin de semana me exaspera un poquito. Sin embargo ahora se avecinan tres partidos para el Real Madrid bien duros. En primer lugar se enfrenta al Levante fuera de casa en un partido a cara de perro, entre semana el estadio de Anfield Road será escenario del enfrentamiento contra el Liverpool por el liderato del grupo en Champions y ese mismo sábado recibimos al Barcelona en el Bernabéu. Tres exámenes muy serios que determinarán el nivel del Madrid en la actualidad; tres maneras de conocer si este equipo puede aspirar a todo o nos tocará remar para apurar opciones de rascar algún título a final de temporada. Se acabó lo que se daba.
Los encuentros en territorio levantino han sido complicados en los últimos años por la cera que reparten y la intensidad que ponen este tipo de equipos contra el Madrid. Aún así parece a priori el más fácil de los tres y no debería dar mayores problemas para no alejarnos todavía más del liderato. El Liverpool, en cambio, es el rival más fuerte del asequible grupo que nos ha tocado. Ha perdido su gran estrella con la marcha de Luis Suárez y aunque mantiene un equipo con algún jugador interesante a tener en cuenta, como el veloz extremo Sterling, tampoco es un conjunto que pueda pasar más allá de cuartos de final de la competición europea. Es un partidazo, aquí el equipo debería dar un golpe sobre la mesa y coger confianza para lo que viene después. El Barça es otro tema, el eterno rival y enemigo acérrimo vendrá a Madrid para abrir una brecha de puntos difícil de suturar.
Habitualmente soy optimista cuando el Real Madrid se enfrenta a cualquier equipo porque suele ser superior, pero en este caso tengo un mal presentimiento con el partido contra los culés. Falta todavía equilibrio y que Carletto situe su sistema favorito 4-3-3 no hace más que darle más opciones al oponente; en cuanto coloquen un centrocampista más ya tendrían ventaja zonal. Para conseguir la victoria sólo existe una vía, deben estar muy seguros defensivamente en la parte de atrás y muy aplicados en labores de contención los jugadores del medio, con constantes apoyos de Benzema y Bale para que el balón pueda llegar arriba y Cristiano pueda remachar a la red. Equipo junto y compacto.
A parte que Iker Casillas sea de la partida no hace más que aumentar mis dudas, la desconfianza que provoca es un handicap añadido. Si Ancelotti dijo el otro día que con Cristiano Ronaldo en la alineación ya salias ganando 1-0, con Casillas me temo que vas perdiendo 0-1, lo comido por lo servido. Un resultado negativo en 'el clásico' por un fallo del guardameta madridista desembocaría en la ira de la afición por completo y ni sus amigos periodistas podrían salvarle. Este vaticinio acabaría con el recurrente debate de la portería.Existe una gran cantidad de aficionados que esperan... no, desean un fallo garrafal para que le corten la cabeza de una vez y Keylor Navas asuma la titularidad. Merece jugar el arquero costarricense, por supuesto, pero por mi parte no quiero que pierda el Madrid ni a las chapas. Me da igual el portero que haya mientras haga su función de la mejor manera posible.
Todo son suposiciones, en un derbi todo puede pasar y todas las especulaciones previas al encuentro pueden cambiar en un segundo; una decisión arbitral, un lesionado, el factor ambiental, un fallo defensivo, un cambio táctico... Inclusive puede haber goleadas por uno u otro bando, acabar el marcador a cero y ser un pedazo de espectáculo o un pestiño infumable. Pero lo que nunca falta es la tensión y el nerviosismo del aficionado en cada jugada, saber que cualquier acción puede marcar el devenir del partido. Por esta razón, y pese a mi mal presentimiento expuesto anteriormente, sigo con la convicción de que si el Real Madrid está serio y ordenado puede ganar a cualquiera.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)




Estoy de acuerdo en que los tres próximos partidos van a ser importantes. El Levante: los tres puntos son imprescindibles. El Liverpool: una victoria ante un club prestigioso reforzará nuestra autoestima. Caso aparte es el Barcelona. O mucho me equivoco o somos mejores, hoy por hoy, en todas las líneas. Hace años, Johan Cruyff dio (me duele reconocerlo) dos definiciones de lo que es el fútbol, las dos extraordinariamente certeras e igualmente importantes. Una fue: “el fútbol es un juego de fallos “, y la otra: “el fútbol es un estado de ánimo”. La clave para nuestra victoria está en que nos mostremos firmes en defensa, en esa línea no nos podemos permitir fallos (recemos para que Casillas no nos haga una de las suyas), desde ahí, desde esa solidez defensiva, atacaremos con todo y si sabemos aprovechar las ocasiones la victoria no se nos puede escapar. Para eso, es imprescindible que nuestro estado de ánimo nos lleve a ganar la batalla del centro del campo y a llevarnos los balones divididos. Por nuestra parte tiene que ser un partido, iba a decir “a cara de perro”, pero en eso nos gana el uruguayo Luis Suárez.
ResponderEliminar