jueves, 13 de noviembre de 2014

La semilla de un gran Madrid


En clara ascensión se ve al Real Madrid. En la actualidad no se puede estar mejor, líderes con dos puntos de ventaja sobre un Barcelona difuminado y que no encuentra la estela del juego. Todo en ese club interna y externamente sufre un pesimismo exacerbado. Puede que la prensa de Barcelona y sus medios sean los únicos que continúan con esperanza, porque es un equipo donde su afición y jugadores históricamente pierden la fe muy rápido. Al contrario que sucede en Madrid; ocurre que cuando las cosas se tuercen los primeros en atizar al conjunto madridista son los medios. Eso hace que la plantilla se conjure y que la afición empuje con fuerza tras ver que el grupo pone ganas de nuevo, y esa esperanza sale a relucir aunque haya muchos puntos por remontar.


El Real Madrid tiene algo especial en su genética, esa virtud que le hace no bajar nunca los brazos, añadido a la pizca de épica que forja su leyenda (demostrado quedó en el minuto 93 de la pasada final de la Champions League). Es curioso, pasan los jugadores y los años, pero sigue conservando tales dones. Eso nunca lo ha tenido nuestro máximo rival y nunca lo tendrá. Creo sinceramente que el éxito que atesora Ancelotti es debido a su gran tacto y acercamiento con la plantilla. Aunque todo hay que decirlo, tiene un equipazo brutal, el mejor del mundo en mi opinión.

Es necesario rascar algo más para dilucidar el porqué de estos frutos recogidos. La etapa de Mourinho en el Madrid dañó la imagen como club, es cierto. Lo único que le faltaba al técnico de Setúbal era elegancia y tranquilidad, algo que sí posee Carletto. La premisa de que el fin justifica los medios es muy debatible, pero acabó con el reinado culé del 'filósofo' Guardiola y mejor equipo del mundo en aquellos momentos, y eso es lo que se le pidió; por lo que cumplió con su trabajo. Además dejó un poso en la afición y en Florentino Pérez que los periodistas no ven o no quieren ver; y es la capacidad para defendernos de amenazas externas y apoyar al Madrid contra viento y marea. El paso del 'Huracán Mou' no dejó víctimas como muchos creen, sino que puso la primera piedra sobre la que cimentar un madridismo unido. En cuanto a la parcela deportiva, ¿nadie se acuerda como estábamos antes de llegar el entrenador portugués? Cambio de técnicos constante, con más pena que gloria, cayendo en octavos de la Champions ante el Olympique de Lyon de turno... Ahora cada año en Europa nos plantamos mínimo en semifinales, no bajamos de la cumbre.

Según la lógica humana, todo tiene un origen o una causa. El presidente ahora no vacila, no duda y ejecuta con puño de hierro las decisiones a tomar porque sabe que son buenas para el club de sus amores. No se deja influenciar por diversas opiniones sensacionalistas y escucha a la afición, eso siempre lo ha hecho. Ahora no cede a la presión de los medios porque su amigo José le ha enseñado como manejar el capote. Que alguien busque alguna entrevista a Florentino antes de la época Mou, y luego la compare con otra posterior a Mou y se dará cuenta como se defiende de los ataques como gato panza arriba muy dignamente, con clase y señorío por supuesto. Es un presidente versión 2.0, una versión mejorada que sabe que no hay nada más grande que el Real Madrid. Ya lo dice el himno de 'La Décima': ¡¡¡ Hala Madrid y nada más !!!

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