viernes, 20 de marzo de 2015

Necesidad imperiosa


Partido vital este ´Clásico' del domingo. Puede precipitar el devenir de los acontecimientos, en cuanto a la decisión de que Ancelotti no continúe la próxima temporada. Y por más que intento encontrar sensaciones esperanzadoras dentro de mi ser, no veo a este Madrid capaz de llevarse la victoria del feudo culé. Son partidos en los que puede suceder de todo, inclusive que los del equipo que llega en peor momento puede dar su mejor cara y sorprender al rival. Sin embargo, me hace pensar en los niños que van al colegio y han suspendido los exámenes previos y quieren aprobarlo todo en el control final. Mucho tiene que remar este Madrid para conseguir lo que llevamos todo el año 2015 sin ni siquiera vislumbrar de cerca.

El juego sólido y fluido se desvaneció entre el sistema 4-3-3 (impuesto sin condiciones) y las lesiones. El 'match ball' liguero se nos ha venido encima, dilapidando 4 puntos de ventaja y quedándonos uno por debajo... de momento. Firmaría el empate, que nos daría opciones ante un posible pinchazo culé. Así de crudo lo veo. Desde que comenzó el año el equipo blaugrana no ha hecho más que subir, mientras que el Madrid cada vez plantea más dudas. A eso le añadimos que el vestuario parece un polvorín a punto de estallar, pendiente de que una chispa o una mecha se encienda para que el proyecto 'pos- décima' vuele por los aires. Intuyo tiranteces y mal rollo entre algunos jugadores de la plantilla, sobre todo entre Bale y Cristiano. Por no hablar de los suplentes, que deben tener en la pared de su habitación la foto agujereada de Carletto, con 4 o 5 dardos ensartados, uno de ellos en el ojo de su famosa ceja levantada.

La caída de Cristiano ha sido fatal para el Madrid, como lo fue la de Messi en su momento para el Barça. En estos momentos, hay que reconocerlo aunque duela, el enano argentino está en plan semi- dios y no le tose nadie. Prácticamente imparable con el balón en los pies. Ambos son jugadores únicos que marcan la diferencia y ganan partidos ellos solos. Así de claro hay que decirlo. En muchos encuentros C. Ronaldo nos ha sacado del atolladero y ha llenado las alforjas con una gran cantidad de puntos gracias a sus apariciones. El otro día contra el Schalke el último ejemplo, aún estando en mala forma, evitó la debacle que hubiera supuesto la eliminación de Champions en octavos. Le necesitamos ahora más que nunca. Lo del domingo es definitivo para continuar con buen pie la temporada, de otro modo se enfangará el terreno y nos hundiremos hasta el fondo. Más problemas surgirían en el grupo y varios jugadores ya pensarían en sus próximos contratos e incluso las vacaciones. Nos encomendamos al crack de Madeira. ¿Despertará la bestia CR7 a tiempo para este derbi?

1 comentario:

  1. En vísperas de un trascendental Barcelona - Real Madrid, ¿cuántos van ya?, no adelantaré un pronóstico. No es la primera vez que el Real Madrid emprende el camino a Barcelona, como el que inicia el camino al Calvario. Alguien dijo que si Dios quiere, dispara una escoba y si Él no quiere, no hay cañón que dispare. Por tanto, dejo en manos de Dios lo que tenga que suceder. Pero, bajo ninguna circunstancia estoy dispuesto a admitir que el Barcelona del tiqui-taca es el mejor equipo de la historia. No lo puedo admitir por dos razones: la primera porque, sencillamente, no es verdad, y la segunda porque, evidentemente, tal afirmación es fruto de una larga frustración, una frustración que esconde un resentimiento incubado a lo largo de décadas de penuria por los seguidores y la prensa culé. Como igualmente lo es decir que Leo Messi es el mejor jugador que ha existido. Una cuadrilla de periodistas, comprados en su mayoría o, por su juventud, de corta memoria, pretende poner sobre la cabeza de este futbolista de patio de colegio la corona que le acredite como el mejor de la historia. Sus rivales saben demasiado bien que este taimado borderline es una especie protegida (Platini dixit), y que entrar sin miramientos, con riesgo de lesionarle, como lo han hecho los equipos sudamericanos, o, sin ir tan lejos, los defensas de nuestra liga con Cristiano o Bale, puede estigmatizarlos. Mi equipo ha sido, es y será siempre el Real Madrid; y aunque es probablemente la institución que más alegrías ha dado a los españoles, no es más que un club. En eso también es distinto del Barcelona.

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