martes, 2 de junio de 2015

Ese estado de confort


Me produce un cabreo significativo el que varios jugadores se posicionen del lado de su ex-técnico Carlo Ancelotti. Vale que es una buena persona y un tipo entrañable. Como amigo los jugadores le tendrán una buena temporada, ya que leí que a lo mejor se va a quedar por Madrid por lo menos un año. Pero como entrenador, no por favor; realmente no se le puede definir así. Es un alineador, con el que los futbolistas viven en ese estado de confort y buen rollo que les hace perder la tensión competitiva, como ha sucedido. Se han olvidado de que es su trabajo y cobran demasiado bien. Llevamos pidiendo esfuerzo y ganas toda la temporada... Ancelotti no les ha hecho cambiar de parecer y hemos sucumbido a su simpatía. Cristiano, Ramos y Marcelo son ejemplos de hombres que se quejan abiertamente de la decisión tomada por la junta directiva. Me atrevo a decir que no son de los más inteligentes de la plantilla. En ellos queda si quieren estar cómodos o esforzarse y ganar títulos pasando a la historia de este deporte.

Todavía más cabreado, cuando escucho a gran parte de aficionados y periodistas apoyando al recien destituido entrenador italiano. ¿Es que la gente tiene una venda en los ojos? ¿Ya no saben de que va esto del fútbol? Jugadores descolocados de sus posiciones, perdidos y con un nivel muy inferior al real. Pues este señor no cambia nada. Bale tirado a la derecha que parece Usain Bolt, corre mucho pero no pega una patada a un bote. Carlo ni le sienta ni le prueba en su banda natural, porque el señorito Cristiano quiere jugar por la izquierda donde ha perdido todo su regate, hasta un ciego le ve ya de 9. Mata a correr a Isco en el centro del campo por la necesidad del guión, cuando el malagueño es un excelente mediapunta; demasiado ha hecho el chaval. James ya no sé ni por donde juega, porque ha sido comodín en todas las parcelas del medio. Inventó con Ramos de pivote en la fase crucial de la temporada cuando tiene a un fichaje brasileño y otro chico de 40 millones en el banquillo... Y así podría seguir con un puñado de casos más.

Sinceramente creo que un técnico debe gestionar como es debido los recursos de los que dispone. Hace rotaciones para que todos los jugadores se sientan parte del proyecto. Sitúa a cada jugador en la posición que mejor rendimiento ofrezca. Tira de la cantera para motivar a los chicos en partidos menos importantes. Trabaja la parte táctica en los entrenamientos tanto como el ejercicio con balón. No descuida la intensidad y la carga física para que lleguen en condiciones óptimas a la fase final de la temporada. Cada partido juega de titular quien se lo merece y no quien más cobra. En caso de una salida de tono de algún integrante de la plantilla, tiene la potestad para corregirle e incluso apartarle. Debe estudiar al conjunto rival y ejecutar un plan en base a ello. Si todas estas premisas son las que están obligadas a darse para ser un entrenador, pienso que Carletto ha obviado unas cuantas, por no decir todas.

Llega Rafael Benítez, el míster madrileño tiene un currículum similar a Ancelotti en cuanto a títulos conseguidos. Reconozco no haberle profesado una gran devoción, sin embargo estos últimos días he estado informándome sobre su método de trabajo y según pasan los días más me gusta. Por el simple motivo de que cumple todos los requisitos arriba indicados. Bien es cierto que los últimos años no ha cosechado grandes éxitos. Aunque nunca ha estado al cargo de uno de los grandes clubs de Europa, siempre se ha movido un peldaño por debajo en Valencia, Liverpool, Inter, Chelsea y Nápoles. Por mi parte tiene el máximo apoyo y estoy seguro de que si desde arriba le dejan trabajar y desde abajo sus jugadores no le 'hacen la cama', los resultados llegarán seguro... por lógica.

3 comentarios:

  1. Leerle a Ancelotti, un profesional serio y de reconocido prestigio, el catecismo del buen entrenador es, cuando menos, una falta de reconocimiento a una larga trayectoria. Eso de las rotaciones, de poner a cada jugador en el lugar adecuado, estudiar al equipo contrario, preparar los partidos y cuanto se refiere a las jugadas a balón parado, es de primero de bachillerato. Mourinho era duro y exigente y lo echaron. Ancelotti blando y bien educado y le ponen en la calle. A esto en mi pueblo se le llama dar bandazos. Descontentadizos como el gato de doña Flora: cuando se la meten grita, cuando se la sacan llora. Nada espero de Benítez, ojalá me equivoque. Recordemos que nuestro querido club echó a un entrenador, siendo líder en el campeonato de liga, porque del juego del equipo no tenía la brillantez que exigía su afición... Sin comentarios. Me temo que el “ser superior” es un cata-caldos.

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    1. No es falta de reconocimiento, es la realidad de lo acontecido esta temporada con el italiano de la ceja nerviosa. Un alineador también puede ganar títulos, otro ejemplo fue Del Bosque. Sus equipos ganan mientras la buena sintonía no se torne en apatía. Para mí un técnico que gana 3 ligas en 18 años con algunos de los mejores equipos de Europa no me da esa confianza que merece un entrenador para el Real Madrid. Y esas doctrinas obligatorias que debería conocer todo míster, el ABC del entrenador tendría que repasárselo de nuevo, no sea que allá donde vaya vuelva a suspender el curso.

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  2. Para terminar: ningún entrenador puede garantizar títulos. No los puede garantizar porque el fútbol es un juego donde el papel del entrenador, al contrario de lo que p.ej. sucede en el baloncesto, no es determinante. Los triunfos pertenecen a los jugadores. A veces a la pura inspiración o genialidad de un sólo jugador. El equipo técnico, con el entrenador a la cabeza, tiene la gran responsabilidad de acertar en los fichajes y la de mantener al jugador física y moralmente en óptimas condiciones. Hay equipos que, evidentemente, son el reflejo de sus entrenadores. El Atlético de Madrid es sucio y marrullero porque así concibe el fútbol su entrenador el gansteril Simeone; y así, después de largos años de sequía, ha conseguido triunfos. El Madrid pone el listón más alto y exige excelencia cada temporada y esto obliga a que las planificaciones sean a corto plazo, porque un año sin títulos se considera un fracaso. Miguel Muñoz, el entrenador que más años duró al frente del equipo, solía decir con su habitual retranca en los descansos: " bueno, no os equivoquéis, ahora en la segunda parte, no hay que olvidar algo importante, se cambia de portería y tenéis que atacar a la que antes era la nuestra..." Perdimos al mejor entrenador europeo, Mourinho. Tardaremos varios años en encontrar otro como él.

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