miércoles, 9 de diciembre de 2015
Largo camino por recorrer
Me dejo caer por aquí para contar la verdad de lo que me ronda por la cabeza, cuando veo a este Madrid de transición hacia... posiblemente ninguna parte. Puede que os llevéis las manos a la cabeza cuando un optimista madridista como yo haga saltar la voz de alarma, pero posiblemente la franqueza es la mejor de mis virtudes. Ayer estuve presenciando el partido Real Madrid- Malmö 'in situ' en el grandioso estadio Santiago Bernabéu, templo blanco de gloria vikinga, donde los únicos vikingos que se escucharon con más fuerza eran los aficionados suecos que poblaban una esquina en lo alto. No dejaron de animar en todo el partido, cosa que los nuestros no hacían ni por asomo, excepto la grada joven (que con tal fin está ubicada). Presenciamos el choque como si fuéramos al teatro y eso me molesta. Hay que animar y presionar al rival, hacer del estadio una caldera hirviendo; hay partidos que se necesita de esta motivación para ganar y para que ciertos jugadores reaccionen ante este tipo de estímulos. Sin embargo, no quiero extenderme con esto, porque parece que la cosa no cambiará.
Tras la tempestad del 0-4 infligido por el Barça, siempre llega la calma con unas pocas victorias balsámicas, el 8-0 de ayer queda muy bonito, pero el Malmö estaría jugando en segunda división B en España. No nos engañemos, el equipo está mal y punto. Un Barcelona al ralentí nos metió un repaso de los que marcan un punto de inflexión o te hunden toda la temporada. Los azulgrana son un equipo hecho, a nosotros aún nos queda un largo camino por recorrer para serlo. Mi confianza en Benítez está mermada tras comprobar que cuando tiene a la BBC disponible, los coloca arriba en un 4-3-3 como ya hiciera su homónimo Ancelotti. Estoy decepcionado que no pueda disponer las piezas de forma lógica sobre el campo por el bien del Real Madrid y por el suyo propio. Tras analizar cada uno de los partidos del equipo, está claro que el mayor de los problemas es que los tres de arriba no defienden ni presionan prácticamente. Además que la única posición en la que Bale puede desenvolverse con soltura para poder ser titular es la banda izquierda, todo lo demás son pamplinas y remiendos.
Consternado estoy de que Cristiano siga lanzando las faltas, y lo digo tras el gol de ayer donde el desastroso portero sueco se la comió con patatas tres salsas. Es inaudito perder tantas ocasiones de gol así, por decreto. Si pensáramos en el equipo debería jugar gente como Lucas Vázquez, Casemiro, Kovacic, Pepe y Jesé. Porque hay jugadores como Cristiano, Kroos y James que no están rindiendo a la altura como para sentirse titulares. El ciclo de Cristiano en el Real Madrid se debió acabar este pasado verano con una venta, espero y deseo que no caigan en el error de mantenerlo en nómina, porque está claramente en descenso progresivo. Me van a decir que sigue metiendo muchos goles, pero ¿a qué equipos? De nada me sirve que se hinche cuando no nos jugamos nada, aparte que quien abrió la lata ayer fue Benzema, el galo sí que está siendo fundamental. Daba por desterrado al delantero francés, hasta que este año le vi más enchufado que nunca. Quiero que comparen a Cristiano con Karim esta temporada para ver de lo que hablo, la diferencia de nivel ofrecido por uno y por otro es abismal, la importancia está en los encuentros vitales, no ante pésimos rivales.
Si el entrenador me decepciona, algunos futbolistas aún más. Ya hemos vivido etapas, en las cuales los jugadores no lo daban todo y se dejaban llevar, para ponerle la soga al cuello al técnico de turno; cosa que me parece lamentable. Recordemos que es un trabajo muy bien remunerado y se deben a su jefe y a su empresa. Hay que trabajar y luego sacaremos conclusiones a final de año, no rendirse a ver si estoy más cómodo con el que venga y me gusta más, porque lo mismo acabas con tu puesto comprometido. Si este pulso acaba con el entrenador destituido, es probable que la temporada acabe en la basura y haya remodelación de plantilla el año que viene. Si mantienen al entrenador y los jugadores se dignan a remar, aunque sea por su orgullo, todavía queda un halo de esperanza para salvar los muebles. Esta historia ya la hemos visto muchas veces. Aunque se dé la segunda opción, espero que Benítez recapacite y siente a quien realmente debe y saque a los que se lo merecen. Sólo así, estaremos verdaderamente cerca de ser algún día un equipo de fútbol y no una gran empresa con ciertos trabajadores acomodados y aburguesados que no nos llevan a cumplir objetivos.
Once del Real Madrid 4-5-1 (sugerencia):
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Antes del encuentro que nos enfrentó al Barcelona, dos de los últimos rivales del Madrid, PSG y Sevilla, pusieron de manifiesto que el Titanic blanco sufría grandes y profundas brechas. Que esas brechas le lleven esta temporada a un completo naufragio está aún por ver. Las causas de que se haya inundado el cuarto de máquinas y la proa de la nave comience a desaparecer son principalmente dos: no hay fondo de armario y las grandes figuras, bien por lesión, bien por desgaste están dando un bajísimo rendimiento. Ver, por ejemplo, a Tony Cross ante el PSG arrastrándose por el campo como alma en pena, llegando tarde a todos los balones, era realmente patético. Por otro lado, Isco y Jessé mostraron sus carencias a la hora de competir con rivales de nivel contrastado. Cristiano está atravesando el peor momento de su carrera. Defensivamente, un desacreditado Arbeloa es más seguro que Danilo, y Carvajal supera con creces al brasileño. Ver, en el segundo tiempo, cómo iba hundiéndose nuestro Titanic frente al Sevilla fue dantesco. La posible derrota ante el Barcelona era un presagio que andaba por la mente de muchos madridistas, entre los que yo me encontraba. La realidad ha superado, al menos en mi caso, cuanto de malo podía imaginar. La espantosa actuación ante el Barcelona tiene, en mi opinión, varias explicaciones, la 1ª: Benítez no preparó debidamente el encuentro ni desde el punto de vista estratégico ni del psicológico. La 2ª es quizá aún más grave porque se refiere al desconocimiento del verdadero potencial del Barcelona, conjunto capaz, a día de hoy, de mostrar un doble poder, defensivo (defensivo en todas sus líneas) y atacante desde la zaga, la medular y los delanteros. Ver, a cinco minutos del final, con cuatro a cero a su favor, atacando a los azulgrana en busca de un quinto gol y al Madrid contra la pared, ha sido una de las mayores humillaciones de la historia. Esperemos que el mensaje que nos envía la dirección del club, después de ser masacrados: “demos tiempo a Benítez, dejémosle trabajar”, no empeore las cosas. Del triunfo ante el Malmö, mejor no hablar.
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